martes, 18 de marzo de 2014


Producto 11

 
Narracion ficticia: Mercado Hidalgo

En el año 1914 época de gran influencia francesa en la capital de  Guanajuato se encontraba en plena construcción un gran edificio el cual  se mando a construir   a finales del siglo XIX por el ingeniero Ponciano Aguilar  en el lugar donde antaño se encontraba la vieja plaza de toros de Gavira. El edificio tiene cierta influencia  fue levantada sobre una estructura de hielo y recubierta con  chocolate mientras que tanto  la bruja de Hansel y Gretel se molestó por los derechos de autor ya que el misma mando a diseñar su casa con el arquitecto Alexander Gustave Eiffel.

Sin embargo Porfirio Díaz se estaba desesperando por que los obreros no terminaban con la construcción del mercado y por qué estaba próximo la celebración de la independencia y ese era el motivo principal, sin embargo en una de tantas visitas que Porfirio  caminaba por un estrecho de la extinta plaza de toros se encontró una lámpara sucia él  la froto en su pantalón   para poderla limpiarla y de pronto salió una especie de humo azulado y entre el  apareció Aladino quien le dijo que era el genio de lámpara Porfirio se quedó perplejo e incrédulo y nuevamente Aladino le dijo ahora que se te ofrece  mi amo  y te puedo conceder tres deseos , en eso Porfirio  tiro fuertemente la lámpara y se retiró del lugar.

 Ya en la habitación del Hotel Insurgentes pensativo, y aun incrédulo no daba crédito a lo que le había ocurrido ya cuando estaba listo para dormir le tocaron por la ventana era Aladino y la lámpara maravillosa entonces nuevamente le comento que le podía conceder tres deseos entonces ya más tranquilo y más calmado le dijo a Aladino está bien necesito que la estación del ferrocarril hidalgo esté lista para mañana  está bien  en cuanto el gallo cante usted tendrá su estación del ferrocarril y fue así como Porfirio Díaz   vio por última vez la horrenda plaza de toros .

Porfirio encontró una manzana en la habitación del hotel y a la primera mordida cayó en un profundo sueño,  despertar al día siguiente  estaba confundido pues no estaba seguro de lo que había vivido o si  era un sueño o la realidad… se levanto rápidamente de la cama y miro por la ventaba de su habitación comprobando que todo lo ocurrido en la noche anterior era totalmente cierto.

Aladino se volvió a encontrar con él, diciendo que le restaban dos deseos y Porfirio Díaz  se sintió afortunado  e inteligentemente  decidió guardar los dos últimos deseos.

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